jueves, 13 de mayo de 2010

Ni sí, ni no, ni todo lo contrario


El deseo y el placer no entienden de formalismos sociales ni responden a cánones estéticos. No sé ni sabré nunca de donde ha venido este tipo de relación tan especial y prohibida que tenemos mi querida amante, ni si está en peligroso equilibrio o tan siquiera a donde va, pero sí sé que parte de su magia reside en lo desconocido... en la imposibilidad de saltarse las reglas porque no existen para nosotros, en el je ne se quoi de tu piel y en el sabor de tu sexo. Disfrutemos de nuestro tesoro mientras podamos princesa.