
Aire.
Nada más que aire y mis pies atravésdelbosque sobrelaspiedras bajolashojas juntoalrío.
Libertad. Dolor. Jadeos.
Hoy he andado, desandado y escalado lo necesario para completar una ruta peligrosa y casi imposible.
Las preocupaciones las he dejado en Madrid junto a la ropa sucia.
No las necesitaba allí arriba... tan cerca del SOL que casi podía tocarlo con la punta de los dedos. Tan libre que no cabía en mí mismo.
He saltado de piedra en piedra y he ascendido y he querido ser cabra para vivir allí siempre y pastar entre la jara y saltar a placer de piedra en piedra y detenerme de manera majestuosa sobre la cima del mundo.
He mirado y he visto más allá del valle y de los pinos y he querido ser águila y sobrevolarlos recortando las crestas y pasando a través de los cerros y lanzarme al vacío para cazar alguna presa...
...esta noche soñaré con volver allí.
Y con volar tan alto como Ícaro o incluso más.


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