
Ni toda la pólvora de Valencia ni su paella ni las hogueras de quince metros ni la horchata ni sus naranjas ni los buñuelos de calabaza me han impedido echar de menos a Madrid y su gente, despreocupaciones, aventuras y planes de última hora. He echado de menos hasta a personas que hace tiempo que no veo y pronto haré alguna llamada. Soy como el que cantaba aquella canción de "Marinero Madrileño" que amo tanto Madrid como lo odio.
A partes iguales.
El primer paso es reconocerlo ¿no?
Al menos he cargado un poco las pilas (en detrimento de mi hígado) y siento que pronto volveré a escribir algo interesante por aquí ¡así que no dejéis de leerme!


1 comentarios:
que buena la foto, carajo!
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