
...imposibilidad de crear recuerdos nuevos. Saber con certeza que mañana no recordarás lo que hiciste hoy. Perder la cabeza y no encontrarla después... o eso o el dolor tan insoportable en el nacimiento de mi columna. No me aclaro. Y aunque siempre he tendido buena tolerancia al dolor he decidido probar estas pastillas mágicas que de momento me entumecen las manos con las que escribo y llaman a Morfeo para que venga a recogerme y me lleve flotando a la cama. Mi cama. Sé cuidar de mí mismo pero hay veces en las que pienso que no estaría de más un par de manos amigas para darme apoyo. Solo a veces. Sólo a veces. Echo de menos tus manos alrededor mío. A ver dónde sueño esta noche y dónde despierto mañana. Qué sueño da esta mierda madre mía.


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