miércoles 8 de julio de 2009

La vergüenza en la bombilla


El cine de verano es un lugar maravilloso. Sobre todo cuando corre el viento y mueve ligeramente la tela de la pantalla como la seda sobre la piel, placeres adultos, prohibidos, secretos. Magia con estrellas y luna a 24 imágenes por segundo.
Los sueños se alimentan de momentos como ese.
Hoy dormiré cinco minutos más.