
El dolor verdadero es
directamente proporcional
al querer de verdad
e inversamente proporcional
al placer puro.
No importa nada (doble negación) porque no hay nada que lo merezca. Todo lo que nos importa nos duele. Una cosa es que podamos recuperarnos de la caída y otra cosa es que queramos seguir sufriendo toda la vida. "Hay que ser valiente y despertar, y vivir como vive la gente, hay que ser valiente amigo, tengo que volar" (Bebe+Delincuentes).
Hoy tenía ganas de volar
y vomitar desde muy alto
que la vida es amistad
que la amistad es adicción
que la adicción es dolor
que el dolor son las heridas
que las heridas son costras
que las costras son sangre
y la sangre, vida.
De momento sé que amar es sufrir mucho y echar de menos, que las heridas decoran con honor mi cuerpo, que las promesas son mentira y que el que trata de imponer sus ideas nunca llevará razón.
Felices vacaciones.











